Un hombre razonable
Soy lo que se dice un hombre razonable. Tan razonable soy que estoy hartísimo de lo razonable que soy. Tan tan razonable, que sé que el hombre es por definición misma, irracional. Tan razonable soy, que por tanto, disculpo completamente la irracionalidad. !Pero hostias! !Que yo soy un hombre! ¿Por qué narices soy tan razonable?
Intentar ser razonable, lo reconozco, me ha deshumanizado. Al mismo rítmo que me ha provocado increíbles dolores de cabeza. Tengo da dengua dota de tanto moded zilenzioz, sencillamente porque no tenía... una buena razón para ello. En mi bílis tengo todas las razones de no cambiar pequeños agravios por divertidas venganzas. Tan razonable que pensaba que era... ¿y por qué entonces no dejar de ser tan razonable?
Soy tan razonable, que necesito razones para ser irracional. No se si irá con mi identidad ser tan razonablemente tonto. Que una persona valga tanto como su palabra, cuando ni si quiera tengo fe en las palabras, es a todas luces.. ¿razonable?
Cada día me gusta más lo arbitrario. No sé, no sé.
